Tus dudas

¿Por qué no tener relaciones sexuales si nos queremos?

Entregar tu sexualidad a la persona amada, es una de las entregas más personales y bellas que puede realizar un ser humano. Seguramente quieres acertar en tu decisión de a quién te entregas y que esa persona sea quien realmente ha decidido seriamente compartir su vida contigo, con todo lo que ello implica.


Si te informas sobre las diferencias que hay entre “deseo”, “atracción”, “enamoramiento” y el “amor”, verás que no significan lo mismo. Por ejemplo, puedes creer equivocadamente que alguien es “el amor de tu vida” porque la atracción que sientes y el impulso y deseo de estar con él/ella, de conocerle/la mejor son fuertes. Por otro lado el enamoramiento, aunque implica un conocimiento mutuo un poco mayor, sigue siendo una fase muy inicial del amor, que se caracteriza por no tener mucha objetividad al valorar a la otra persona. En los dos casos puedes querer tener relaciones sexuales con esa persona (ya sea por deseo o por sentimiento). Pero así aumentan las posibilidades de que después de entregar tu sexualidad, te des cuenta de que te has equivocado. Desear hacerlo o sentir “algo” por una persona suelen ser malas guías para tomar una decisión tan importante.


Para acertar es necesario que reflexiones sobre el significado del “amor”. El amor busca la totalidad (“quiero darte todo lo que es mío”), la exclusividad (“solo quiero entregarme a ti”), busca durar para siempre (“quiero estar contigo el resto de mi vida”) y busca un proyecto común: fundar una familia (“es tan grande que juntos amaremos a otras personas”). Resulta evidente que para cumplir estas condiciones no basta con que “sientas” que quieres a una persona. Debes tener paciencia para poder construir un proyecto de vida común con el que merezca la pena comprometerse. Así podrás valorar con más objetividad si el compromiso con esa persona es viable y después de dicho compromiso mutuo entregarte por completo en tus relaciones sexuales. Este ha sido siempre uno de los sentidos del matrimonio.


Salir con alguien que te atrae, de quien te enamoras, tiene el objetivo de conocerse mutuamente, de ver con paciencia si podéis construir un proyecto de vida juntos. La relación sexual, la entrega total de tu persona, será más segura cuando puedas asumir el compromiso total ante un proyecto de vida.


Para más información, lee sobre el sentido del amor y la sexualidad. Descubrirás que aprender a ser dueño/a de tu sexualidad es la mejor opción para ti y para el amor que puede crecer entre tu pareja y tú. Te aconsejamos que leas el libro: El valor de la espera, de Jokin de Irala (Colección dBolsillo MC. Ediciones Palabra, Madrid, 2011).